Investigadores mexicanos desarrollan un vehículo impulsado por hidrógeno
Después de más de 15 años de investigación, científicos del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del IPN desarrollaron Hidrobinisa, un prototipo mexicano que explora una alternativa diferente para la movilidad sustentable.
A diferencia de un automóvil convencional, Hidrobinisa no utiliza gasolina ni diésel. Su principal fuente de energía es una celda de combustible, donde el hidrógeno reacciona con el oxígeno para generar electricidad. Esa energía puede alimentar el sistema eléctrico del vehículo y trabajar junto con sus baterías de ion-litio. El prototipo también incorpora paneles solares como parte de su sistema energético.
Durante el funcionamiento de la celda de combustible se produce principalmente agua y calor, por lo que el vehículo no genera las emisiones directas de escape propias de un motor de combustión. Sin embargo, esto no significa que funcione con energía ilimitada: necesita abastecerse de hidrógeno, cuya huella ambiental depende de cómo haya sido producido.
Hidrobinisa todavía está lejos de ser un automóvil comercial. Es un prototipo experimental de baja velocidad, capaz de alcanzar aproximadamente 33 km/h, pensado para estudiar aplicaciones en espacios como universidades, parques industriales, aeropuertos o zonas turísticas. Su operación puede rondar los 90 a 100 minutos por abastecimiento de hidrógeno, según las pruebas divulgadas del proyecto.
Más que anunciar “el fin de la gasolina”, el verdadero logro está en demostrar que investigadores mexicanos están desarrollando y probando tecnología propia basada en hidrógeno, baterías y energía solar.
Un pequeño vehículo experimental que podría ayudar a investigar cómo serán algunas formas de transporte limpio del futuro. 🇲🇽⚡💧






