Susurro vs Grito.
La autoestima susurra con la calma de un viejo amigo; no busca escenario, solo un rincón honesto donde mirarse sin huir. El ego grita hambriento de aplausos y espejos ajenos, temeroso de que el silencio revele lo que él mismo evita mirar. La autoestima se sostiene en la ternura de reconocerse imperfecta pero valiosa, capaz […]



