México queda fuera. No fue invitado. Doral 2026
Esta exclusión introduce una variable estratégica que puede afectar la trayectoria futura del comercio mexicano y la asignación de inversión en América del Norte.
El 7 de marzo se celebrará en Doral, Florida un Summit convocado por Donald Trump. El encuentro busca coordinar posiciones con gobiernos latinoamericanos afines y fortalecer la presencia de Estados Unidos en la región en un contexto de creciente influencia de China en América Latina.
El encuentro consolida relaciones con gobiernos ideológicamente compatibles y con capacidad de acción ejecutiva rápida. La exclusión de México y Canada modifica el equilibrio diplomático dentro del continente.
Asistirán
Javier Milei, Argentina
Santiago Peña, Paraguay
Rodrigo Paz, Bolivia
Nayib Bukele, El Salvador
Daniel Noboa, Ecuador
Nasry Asfura, Honduras
Como referencia, México exporta a Estados Unidos alrededor de 500 mil millones de dólares anuales. Más del 80 por ciento de sus exportaciones de bienes dependen de ese mercado. El bloque Doral es pequeño en comparación. En conjunto exporta poco más de 20 mil millones a Estados Unidos, menos del 5 por ciento del volumen mexicano.
Los gobiernos de México y Canadá seguramente minimizarán la no invitación argumentando escala e integración industrial profunda. Ese punto es correcto en términos de comercio existente. Sin embargo, se abrió una posibilidad de sustitución parcial en segmentos vulnerables que, acumulada en el tiempo, podría afectar crecimiento, empleo industrial y confianza inversionista.
Riesgos sectoriales identificables
Honduras y El Salvador
Fortaleza en textiles y confección básica. Capacidad para absorber producción de bajo valor agregado y ciertas etapas de ensamble simple.
Ecuador
Expansión en camarón y productos del mar. Competencia directa en agro específico.
Argentina
Presencia en energía y minerales estratégicos. Incidencia limitada en manufactura integrada mexicana, pero relevante en cadenas de suministro críticas.
Bolivia y Paraguay
Escala reducida. Impacto concentrado en nichos de materias primas y agro.
El efecto de quedar fuera del bloque es sectorial en su fase inicial. La magnitud dependerá de decisiones posteriores. Tres elementos podrían convertir la señal política en presión económica acumulativa
– Asignación de nuevos proyectos industriales fuera de México, particularmente en manufactura ligera
– Fricción administrativa persistente en cruces fronterizos que altere costos y tiempos
– Incentivos fiscales estadounidenses para relocalización productiva hacia terceros países o territorio propio
*El riesgo se ubica en la reasignación de nuevas inversiones y plataformas industriales durante los próximos cinco años. Si Estados Unidos aplica fricción regulatoria de manera sistemática, el efecto se reflejaría primero en tipo de cambio e inversión, después en empleo manufacturero y finalmente en crecimiento económico y estabilidad social*. JCL by BC





